Viaje de novios mochilero. 3 semanas en Tailandia con escapada a Angkor Wat

Buda Dorado

Llega el momento, después de meses esperando, comienza nuestro viaje de novios. Éste, como muchos otros, viene limitado por el tiempo y también económicamente, un clásico. ¿Qué hacemos? ¿Una semana a todo tren en un resort todo incluido o aprovechamos la oportunidad de juntar 3 semanas de vacaciones y aprovecharlas al máximo? La primera opción no nos ha llamado nunca, la segunda sí pero el presupuesto es el que es.

¿Y si nos vamos de mochileros? ¿El sudeste asiático es barato y dicen que es seguro? Quizá sea una buena opción. Por mi parte llevo años saliendo a la montaña, durmiendo en refugios, en vivacs… Llevar la mochila no es desconocido para mí y la precariedad de moverse así tampoco. Para Pili será otra cosa, ni siquiera ha tenido nunca una mochila y viajará con la de mi hermano pensando que nunca volverá a llevar una. Es difícil saber cómo nos adaptaremos a este modo de viajar y hacerlo por primera vez en tu viaje de novios es cuando menos, arriesgado. En fin, la decisión está tomada, crucemos los dedos que nos vamos de aventura. Billete de ida y vuelta a Bangkok por 600€ y a ver qué pasa.

Tenemos tres semanas de mochileo por Tailandia para disfrutar y vivir experiencias nuevas. Eso sí, no queremos pasar horas y horas cada vez que lleguemos a un pueblo buscando alojamiento, así que nos montamos un itinerario y reservamos alojamientos que permitan cancelaciones hasta 24h para poder adaptar el viaje si surge algún imprevisto. Además, así vemos fotos y leemos comentarios de lo que nos vamos a encontrar en ellos. Lo único que nos dejará más condicionado el viaje son los vuelos contratados, eso sí que es pasta y en caso de perderlos afectaría al resto del viaje.

Templo budista Wat Pho en Bangkok
Templo budista Wat Pho en Bangkok

Visitaremos Bangkok un día y medio, alojándonos cerca pero no en Khao San Road por donde pasaremos solo a cenar una noche. Demasiado turista, pero vale como primer contacto con un país y una cultura diferente a todo lo que habíamos conocido hasta la fecha. Fliparemos con los tailandeses, con los olores en las calles, en los mercados, los lagartos gigantes y las casas flotantes en los klongs (canales), el Gran Palacio, los templos… Nos “engañarán”, nos joderá, juraremos y al momento nos reiremos porque tampoco la cosa es tan grave y todo tiene arreglo, pero nos volverán a engañar y nos volveremos a reír. Al final te espabilas, claro.

Nos haremos una escapada de 3 días a Camboya para conocer los templos de Angkor Wat, donde rodaron Tomb Rider, y la zona de Siem Riep para volver después a la capital de Tailandia. Esto sí que de verdad merece la pena, al menos estar en los templos un día entero y dedicar otro a visitar pueblos cercanos, como alguno flotante del lago Tonle Sap. Si ir en avión, que es lo más rápido con diferencia, supone demasiado gasto intenta ir en tren o en autobús. Cada vez es más fácil ir desde Bangkok por tierra.

Angkor Wat
Angkor Wat
Ankor Wat
Angkor Wat
Tonle_Sap_Siem_Riep
Tonle Sap
Tonle Sap
Tonle Sap

Volviendo a Tailandia, visitaremos el mercado flotante de Damnoen Saduak, de camino a la región de Kanchanaburi, que viviremos lejos de los típicos tours de una mañana orientados al turismo. Así te pierdes cómo es desde primera hora, con la apertura de los puestos, la gente local desayunando en sus barcas y, además, hacerlo solos, en silencio, más pausados que con los “long tail” (barcas enormes motorizadas llenas hasta arriba de turistas recién llegados de Bangkok). Tuvo su parte de aventura y su parte de sacrificio, pero mereció la pena, no te quepa la menor duda.

Damnoen_Saduak
Mercado flotante Damnoen Saduak
Damnoen_Saduak
Mercado flotante Damnoen Saduak

En Kanchanaburi visitamos el puente sobre el río Kwai, sí, el de la peli con la música del silbidico, las impresionantes cascadas de Erawan, el museo y los cementerios de la segunda guerra mundial y el templo del tigre. A esto último, cuando echamos la vista atrás y con la información que ha salido después sobre él, nos arrepentimos de haber ido y ser partícipes de ese negocio de explotación animal. Realmente tenía un aura de misticismo en torno a un templo donde monjes budistas ayudan a animales en apuros, además de la posibilidad única de ver y tocar ¡un tigre, nada más y nada menos! En fin, todo falso, nos la colaron o nos dejamos engañar, mea culpa.

Puente_Rio_Kwai
Puente sobre el Río Kwai
Cascada_Erawan
Cascadas de Erawan
Templo del Tigre
Templo del Tigre

De Damnoen Saduak a Kanchanaburi y de ahí a Chang Mai, pasando por Ayutthaya y Sukhotai es factible y sencillo de hacer en autobús público. Así lo hicimos nosotros durante casi una semana, una experiencia sensacional, muy recomendable, que nos permitió conocer mucha gente rascando un poco bajo la superficie de la cultura tailandesa más turística a la vez que visitábamos lugares únicos. Los templos que ves de camino te dejan sin respiración y recorrerlos a tu aire paseando o con una pequeña moto alquilada es una experiencia inolvidable.

Ayutthaya
Ayutthaya
Ayutthaya
Cabeza de buda en Ayutthaya
Sukhotai
Sukhotai
Sukhotai
Sukhotai

Cuatro o cinco días en Chang Mai dan para mucho, pero no para todo. Así que hay que elegir y, como siempre, a veces aciertas y a veces yerras el tiro. En nuestro caso nos gustó mucho Chiang Mai en sí, sus mercados, las vistas y el templo Wat Phra That Doi Suthep, hasta el Muay Thai, aunque duela ver los combates previos entre niños… Luego ya entra la parte de las turistadas con un día para el típico paseo con los elefantes (aparentemente bien cuidados sin signos de maltrato), el trekking por la selva, el rafting en balsa de bambú… Otro para la visita al Templo Blanco (Wat Rong Khun) de Chiang Rai, el geiser y el Triángulo de Oro que, a mí parecer, puedes ahorrarte. Está lejísimos, te pegas el día en una furgoneta embutido, total, para ver Birmania sin poder pasar la frontera, cruzar en barca el río Mekhong hasta la ribera de Laos, ver el mercado que tienen allí montado para la ocasión y volver al lado tailandés, olvídate. Si quieres, ve al templo blanco que está guay y vuelve a Chiang Mai, no está lejos y merece la pena.

Templo_Blanco
Templo Blanco

Todas estas “actividades” pueden molar, obviando la paliza de carretera, hasta que llegas al poblado de las mujeres jirafa, ahí se jode el día. Se llaman Padaung y, las que puedes ver en un tour contratado, son menos que atracciones de feria. Mujeres forzadas desde pequeñas a seguir una tradición que garantice una fuente de ingresos para la comunidad en la que viven. No verás una sonrisa, ni oirás una conversación o una canción, nada que te haga pensar que son felices, todo el contraste del mundo con lo que puedes ver en cualquier punto de Tailandia. Ni siquiera viven en la zona de la que era originario su pueblo, mucho más aislado y lejos del turismo así que, para facilitarnos la tarea, viven lejos de su tierra. Aunque compres algo de la artesanía que ellas mismas realizan como textil, no compensas en modo alguno el sufrimiento al que están condenadas desde niñas. En fin, si puedes, que puedes, evítalo. Quiero pensar que existe manera mejor de que ese pueblo se gane la vida.

Mujer jirafa
“Mujer jirafa” Padaung tejiendo

Con todo esto en la mochila, pillamos un vuelo con destino al que será nuestro fin de fiesta, la traca final, el anhelado descanso, la parte más “luna de miel” de todo el viaje, el paraíso en la tierra: Koh Tao, la isla tortuga. Aterrizamos en Koh Samui donde pretendemos hacer una parada corta pues no nos interesa demasiado esa isla ni su vecina Koh Phangan con su Full Moon Party. Lamentablemente los horarios de vuelos y ferris no cuadran así que no nos queda otra que pasar dos noches (la de llegada a las islas y la de antes de volver a Bangkok) y nuestra estancia en Koh-Tao es más corta de lo que nos hubiera gustado, pero bueno, descansamos un par de días en el mejor hotel en el que hemos estado nunca, con una suite gigante y unas vistas que quitaban el hipo. Comparábamos con los alojamientos que habíamos tenido hasta entonces y nos daba la risa floja, pronto se acostumbra uno al lujo. La actividad allí se resume en: playa, piscina, snorkel, submarinismo y relax, mucho relax. El día del snorkel fue genial, cuando vas a Koh Nang Yuan y ves esos pequeños islotes unidos por una línea de arena piensas que esos sitios solo existen en las películas. Pero es que las dos inmersiones de submarinismo fueron una auténtica pasada, lástima no tener un documento gráfico. Me guardo el recuerdo para mí, aunque quizá tenga que volver para completar este post, jejeje.

Koh_Tao
Koh Tao
Koh Nang Yuan
Koh Nang Yuan

Volamos a Bangkok un día antes de nuestra vuelta a España. Alojarnos cerca del centro comercial MBK, nos facilitaba el transporte al aeropuerto y podíamos hacer las compras de rigor que dejamos para el último momento, no íbamos a recorrer Tailandia con la mochila llena de souvenirs, ¿no? Afortunadamente, las aventuras y las experiencias vividas no ocupaban sitio en la mochila, si fuera así no hubiéramos podido meter después ni un llavero.

En definitiva ¿si nos gustó? fue la experiencia de nuestra vida, inolvidable, no se nos ocurre mejor viaje de novios. ¿Si repetiríamos? Nada más volver Pili se compró mochila, no hemos vuelto a pisar una agencia de viajes ni hemos vuelto a viajar de otra manera, habíamos encontrado nuestra forma de viajar y nos encanta.

Koh_Tao
Koh Tao

Para los que busquéis más detalles, pronto estará disponible la sección de Diarios de Viaje donde encontraréis información completa de lo que fue nuestro día a día de éste y de otros muchos viajes.

 

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