Qué ver en dos días en Bangkok

Visita escolar en Wat Arun

Habrá a quien dos días en Bangkok se le hará corto, habrá quien querrá salir corriendo después del primero. Bangkok es caótica pero tiene rincones sensacionales para dedicarle, al menos, este par de días. Por supuesto, faltarán otros y habrá quién no visite algo de lo que aquí incluyo porque cada viajero es un mundo y que coincida el destino no quiere decir que coincida el viaje.

Primer día.

Paseo en barca por los Klongs de Bangkok.

Los Klongs son los canales de Bangkok y hay un montón, tantos que se le conoce como la Venecia del sureste asiático. Podrás ver barrios enteros construidos junto a estos canales, desde las chabolas más humildes hasta aunténticas mansiones. Varanos enormes nadando junto a las casas o directamente tomando el sol en sus terrazas, desde luego tiene que impresionar encontrarte un bicho de estos en tu puerta. También bancos de peces que se amontonan por un trozo de pan, templos, monasterios y colegios de niños budistas. En fin, merece la pena sin duda.

Por cierto, olvídate de las barcas atestadas de turistas y gestionadas por tour-operadores que salen normalmente de Tha Sathorn. Acércate a uno de los muelles, habla con un barquero y píllate una para ti o para el grupo que vayáis. Por entre 700 y 1200 baths una hora y pico (en función de tus dotes negociadoras) por el bote, no por persona, podrás ir por donde quieras, parar donde te dé la gana o simplemente relajarte y que te lleve el barquero porque no habrá nadie más que te incordie. Además puedes acordar que te deje al final en un lugar concreto, por ejemplo, Wat Arun (20 baths en concepto de uso del muelle), que fue nuestra siguiente parada, así ahorras tiempo y dinero.

Consejos: intenta evitar a los intermediarios, aunque puedan acercarse a ti con aparentes buenas intenciones para informarte, no dudes que se llevan su comisión, eso sí, perderás menos tiempo y la última palabra en el pago siempre la tendrás tú. Para navegar por el río, está el gran barco Chaophraya Express, pero no se mete por los canales. Para moverse entre orillas hay ferrys, por ejemplo, para volver de la orilla desde el Wat Arun al embarcadero Tha Thien del Gran Palacio  y del templo Wat Pho (3 baths/persona).

Klongs de Bangkok
Klongs de Bangkok
Mercaderes en Klongs de Bangkok
Mercaderes en Klongs de Bangkok
Estudiantes budistas
Estudiantes budistas en Klong de Bangkok
Lagarto varano en Klongs de Bangkok
Lagarto varano en Klongs de Bangkok

Wat Arun.

Justo enfrente del Gran Palacio, está el famoso “templo del amanecer”, uno de los más conocidos, de 1768 y estilo Khmer o Jemer, una escalinata de vértigo y unas vistas buenísimas de Bangkok con sus 77 metros de altura. La vista de éste desde la orilla del Gran Palacio cuando cae el sol es una de las típicas estampas de Bangkok. Abre de 8:00 a 18:00 y la entrada son 50 baths por persona.

Wat Arun
Wat Arun
Wat Arun
Wat Arun
Wat Arun
Wat Arun
Vistas al norte desde Wat Arun
Vistas al norte desde Wat Arun

Monte Dorado y Wat Saket

Si bien el templo Wat Saket es bastante modesto, el hecho de que esté algo apartado de la zona más turística hace que sea más tranquilo a la vez que su posición, elevada sobre el Monte Dorado (una colina artificial pues son escombros realmente), nos da unas buenas panorámicas de la ciudad, aunque para apreciarlas haya que subir más de 300 escalones, bien merecen el esfuerzo. Es del siglo XVIII y a finales de Noviembre hay fiesta y peregrinación de fieles al monte. Como siempre la mejor opción para moverse hasta aquí es en Tuk-Tuk. Andando es media hora desde Wat-Pho y unos 20 minutos desde Khao San Road. Abre de 9:00 a 17:00 y la entrada es libre y gratuita.

Vistas desde Monte Dorado
Vistas desde Monte Dorado
Wat Saket
Wat Saket

Wat Shutat

Es de 1847 , no es tan llamativo como otros de la ciudad, y por ello también muy poco visitado, así que se respira tranquilidad, algo que cuando llevas un tiempo recorriendo Bangkok se agradece. y aunque solo se pueda visitar por fuera y ver una gran sala interior, también merece una pequeña parada.

Se puede ir andando desde Wat Saket, Wat-Pho y  Khao San Road, más o menos 10 o 15 minutos de cada uno pues está en medio. Abre todos los días en horario de 8:30 a 21:00, más extenso que otros, por eso se puede dejar para el final del día, aunque en este caso se paga una pequeña entrada de 20 baths.

Buda en Wat Shutat
Buda en Wat Shutat
Wat Shutat
Wat Shutat

Khlong Lod Night Market

Un mercado nocturno bastante céntrico y que pilla de camino de vuelta hacia la zona de Khao San Road. Hay puestos de comida, cosas de segunda mano y algunos souvenirs. Es bastante caótico pero es parte de su encanto. Abre a partir de las 18:00 y hasta media noche. Como en todos los mercadillos de este tipo, no descuidarse con las pertenencias personales, al menos pónselo complicado a los amigos de lo ajeno.

Khao San Road.

La calle más turística de Bangkok, la meca del mochilero. Por la noche se corta el tráfico por ella y se llena de puestos de comida, artesanía, bares… Muy curiosa de visitar, un lugar perfecto para pasar la última hora de la tarde si aterrizas con el tiempo justo para estirar un poco las piernas, cenar y pensar un poco qué hacer al día siguiente o simplemente quieres descansar del pateo que te hayas pegado ese día. Claro que hay que visitarla, pero sin volverse loco, una hora o dos aquí, yendo de tranqui y comiendo algo, sobran.

Segundo día.

Gran Palacio de Bangkok y Wat Phra Kaew

Desde el siglo XVIII hasta mitad del siglo pasado fue residencia real. Por supuesto es el lugar turístico de obligada visita y por ello es el que mejor conservado está, con continuas obras de actualización y mantenimiento sobre las estructuras coloridas, figuras de todo tipo… Por 400 baths de entrada te dan un mapa detallado con el que puedes hacerte una idea de los usos que ha ido teniendo cada uno de los edificios a los largo de sus casi tres siglos de historia. Dan la bienvenida Indrajit y Ravana, los Thotkhirithon de 5 metros de altura, demonios guardianes de la tradición hindú.

Indrajit y Ravana (Thotkhirithon)
Indrajit y Ravana (Thotkhirithon)
Guardia en el Gran Palacio de Bangkok
Guardia en el Gran Palacio de Bangkok

Está dividido como en dos partes. A mí me gustó más la parte del templo Wat Phra Kaew que la del propio palacio. En el templo se puede visitar el Buda Esmeralda, una representación no muy grande pero tallada perfectamente en jade, muy chulo, el más venerado de Tailandia y hace que Wat Phra Kaew sea el templo más sagrado del país. Por cierto, solo se puede ver desde la puerta a bastante distancia, así que las buenas fotos se las dejo a los profesionales.

Abre de 8:00 a 15:30, merece la pena madrugar: evitas aglomeraciones y reduces la posibilidad de quedarte sin ver el Buda Esmeralda que no siempre está visible.

Gran Palacio de Bangkok
Gran Palacio de Bangkok
Buda Esmeralda en Wat Phra Kaew
Buda Esmeralda en Wat Phra Kaew

Wat Pho

Es uno de los templos más antiguos de Bangkok, con orígenes del s.XVII. Alberga un impresionante Buda Reclinado, el más grande de Tailandia con 46 metros de largo y 15 de alto. Además alberga la primera universidad pública de Tailandia y desde 1955 una escuela de medicina tradicional y de masajes, muy recomendables media hora por 260 baths, perfecto para terminar el día, incluyendo una “peculiar” bebida o agua de flores.

La entrada al templo son 100 baths y abre de 8:00 a 18:30. Lo suyo es visitarlo a la vez que el Gran Palacio, así que mejor ir por la mañana pues éste cierra pronto.

Exterior de Wat Pho
Exterior de Wat Pho
Entrada a Wat Pho
Entrada a Wat Pho
Oraciones en Wat Pho
Oraciones en Wat Pho
Buda reclinado en Wat Pho
Buda reclinado en Wat Pho

Compras en el MBK Center

Si estos días en Bangkok te pillan al final del viaje o, como nosotros, te queda una última tarde en Tailandia libre antes de volver a casa y necesitas comprar los típicos recuerdos para ti o para la familia, el MBK Center es tu sitio. Un megaedificio con más de 2000 tiendas de todo tipo abiertas hasta las 21:00, una locura. Allí podrás encontrar artesanía, electrónica, recuerdos, baratijas, marcas, ropa… y todo más barato de lo que lo vi en cualquier sitio de los visitados en las tres semanas recorriendo Tailandia y, en muchos casos, el producto es el mismo. Por cierto que está a tiro de piedra de la parada del tren que lleva directo al aeropuerto, lo dicho, perfecto para no tener que llevar las compras todo el viaje y poder dejarlas para última hora.

Cena y copa en la terraza de un rascacielos

Por la tarde puedes aprovechar a ir a algún mercado cercano, por ejemplo, al mercado de flores Pak Khlong Market que hay muy cerca del templo Wat Pho pero hay quien opta por acudir a cenar o tomar una copa a alguno de los restaurantes que hay en rascacielos en zonas más nuevas como el Vertigo Grill & Moon Bar con vistas que quitan el hipo.

Consejos para que no te la líen

A ver, la seguridad en Tailandia es un denominador común, pero eso no quiere decir que sea el país de la gominola y, como el todos lados, siempre habrá quien se intente aprovechar de tu confianza para llevarse alguna comisión a tu costa. Esto es especialmente común en Bangkok, por ejemplo:

  • Desconfía del que se acerque a ti para ver qué necesitas y cuando le digas dónde vas te comente que está cerrado por una razón u otra, por ejemplo, que no abren ese día, que están en horario de culto o cualquier otra excusa. Algunos te llegan a decir que son trabajadores del sitio ese al que vas y, efectivamente, pueden serlo pero eso no quita para que lo que te están diciendo sea cierto si a cambio se llevan algún dinero extra. Tienes los horarios de todos los sitios, es fácil acceder a ellos y se cumplen, así que esa gente lo que intenta es cambiar tus planes para que vayas a otro lugar por el que recibirá una comisión, por ejemplo, ir a un paseo en barca. Ojo hay gente amable de verdad, dispuesta a ayudar, pero esos nunca te pedirán un cambio en tus planes ni te ofrecerán ir a otro lado.

 

  • Cuando te montes en un tuk-tuk o un taxi indica bien donde vas y pacta el precio ANTES de montarte, si es taxi mejor pide el taxímetro. Aún así siempre puede surgir algún problema y te llevará a una joyería, a una tienda de trajes a medida… donde sea que le den una comisión o algún vale para gasolina por llevar clientes. Si hay quien te ofrece un tuk-tuk para todo el trayecto que tú quieras hacer por 40 baths, estate seguro de que vas a parar en una tienda o dos entre cada punto que quieras visitar, y eso es una locura en tiempo, no les interesa lo que te van a cobrar si no lo que van a recibir en los negocios a los que te lleven. A nosotros nos llegó a dejar tirado un tuk-tuk a la salida del segundo templo que visitábamos sin haber cobrado porque vio que no íbamos a dejarle que nos llevase a más tiendas.

 

  • No pagues nunca un tuk-tuk hasta el final del trayecto y si has pactado visitar varios sitios menos aún. Si lo haces, cuando salgas del primero, el tuk-tuk no estará. Siempre te dirán que tienen que llevar el dinero al jefe que está cerca o alguna cosa así. Niégate. Quizá si se tiene que ir de verdad pacte con un colega suyo el cambio de tuktuk, asegúrate de que las condiciones son las mismas y no pagues nada, aunque da por hecho que el nuevo conductor tendrá su propia “ruta de las comisiones”. Si no les dices que no quieres más tiendas firmemente puedes pegarte todo el día de una a otra, sin ver nada de lo que quieres y el tiempo en vacaciones es oro como para perderlo así.

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